Es uno de los grandes aliados de una mirada bonita, junto con la máscara de pestañas y las sombras, sobre todo esta temporada. Y sino, mira qué mirada tan espectacular luce Patricia Conde habitualmente, profunda e intensa, haciendo uso de este indispensable del maquillaje.
Pero tal vez no te sientas segura al usarlo y te parece complicado sacarle partido. La verdad es que la mayor dificultad que entraña el eye liner, cuyo objetivo es agrandar y realzar los ojos, es conseguir un trazo regular.
Está algo confundido el concepto de eye liner, pués se piensa que cuando hablamos de él nos estamos refiriendo al pincel-rotulador que se moja en líquido. Y sí, este también es un eye liner, pero en su sentido más amplio un eye liner es un delineador de ojos, bien utilices para ello un lápiz de toda la vida, líquido o un aplicador de gomaespuma humedecido con sombra de ojos.
Las claves
- El secreto se concentra en dos puntos: un buen aplicador o pincel (si no son un lápiz) y un pulso firme. El eye liner viene generalmente provisto de un aplicador en pincel (de pelo corto y fino, para una mayor precisión) o de gomaespuma, más rígido y sencillo de controlar, aunque este último hace más difícil conseguir un delineado ultrafino.
- Si optas por uno líquido, lo primero que debes haces es elegir un eye liner de buena calidad, ya que si el producto es malo puedes correr el riesgo de que se corra en cualquier momento y quedes como mapache a mitad del día.
- Debes comenzar tu maquillaje tal cual lo haces siempre y después los pasos serían los siguientes:
1. las sombras
2. delineador o eye liner
3. máscara de pestañas.
- Debes dibujar la línea bien cerca de las pestañas. El sentido de la línea debe ir de adentro hacia fuera. Comienza siempre desde el lagrimal y termina en la zona externa del ojo. Si lo deseas puedes hacer una pequeña colita, lo que visualmente alargará tu ojo haciéndolo parecer más rasgado.
Consejo experto
Los expertos maquilladores aconsejan usar un truco muy especial: Apoya tus codos en una superficie rígida y plana y con tus dedos estira un poco el ojo para poder hacer la línea ya sea con el lápiz de ojos o con el delineador líquido.
Y si te equivocas coloca en un pequeño trozo de algodón o en un bastoncillo un poquito de desmaquillante y retira el excedente de producto con cuidado.
martes, 29 de noviembre de 2011
lunes, 21 de noviembre de 2011
¿Cómo se crean las tendencias?
En Navidad, una amiga me recomendó un par de libros sobre moda de una editorial que desconocía hasta entonces. Como soy muy buena, Papá Noel me trajo uno de ellos: "Víctimas de la moda. Cómo se crea, por qué la seguimos" de Guillaume Erner, sociólogo del Institut d´Études Politiques de París.
La verdad es que fue lo de "sociólogo del Instituto de Estudios Políticos de París" lo que me decidió. No quería una novela de ficción, por muy inspirada que estuviera en la realidad, ni un libro de chismes. Quería leer un libro sobre moda sin más. Y, aún a riesgo de encontrarme algo aburrido y pretencioso, la verdad es que los fragmentos que pueden leerse en la página Web de la editorial me animaron.
Ayer lo terminé y me ha gustado mucho. Fue escrito en el año 2002, por lo que datos como salida de Tom Ford de Gucci no constan, pero sigue siendo muy interesante el seguimiento que hace sobre todos los aspectos de la moda que, de una manera u otra, afectan a la creación de las tendencias: la creación de marcas y la evolución de algunas de ellas como Gucci, Dior y Chanel, la aparición de las primeras franquicias de la mano de Christian Dior y su evolución, la alta costura antes y ahora, las celebrities y su obvia influencia, la publicidad, las revistas femeninas, la moda en la calle, el porqué del éxito y del fracaso de algunos diseñadores, etc. Un buen repaso a la moda y a los que la consumimos.
Uno de los capítulos más interesantes es el dedicado a las leyes de las tendencias, que Erner analiza y resume en:
1.- La Ley Poiret: Todo exceso en materia de moda es signo del final. Me hizo pensar en los pitillos y los leggings.
2.- La profecía auto-realizadora: Basta que un objeto sea decretado "tendencia" por una persona habilitada para que, en efecto, se convierta en tal. Obviamente también hay clases entre las personas habilitadas para crear tendencia. Sienna Miller lo sabe.
3.- El concurso de belleza: No, no se refiere a Miss España. (¿Vistéis a Odilia? La exconcursante de Supermodelo 2006 que se picó porque en el programa de Cuatro le dijeron que era más Miss que modelo.). El "concurso de belleza" es un mecanismo descrito por Keynes, que Erner aplica al mundo de la moda, que defiende que "sabiendo que nuestro propo juicio no tiene valor, nos esforzamos por remitirnos al jucio del resto del mundo. Intentamos adaptarnos, pues, al comportamiento de la mayoría o de la media". En este juego, según decía Keynes, "ganá el que adivina mejor lo que la masa va a hacer". Nicolás Ghesquière y su colección-homenaje a Balenciaga es un ejemplo claro de esta ley.
4.- Actuar pese a la incertidumbre: Al final son las prendas básicas, el famoso fondo de armario, las que nos ayudan a salir airosos en cualquier situación. ¿A quién le ha fallado alguna vez el little black dress? Sigues las tendencias con el bolso, los pendientes o los zapatos y listo: ya vas a la moda y sin arriesgar demasiado.
La verdad es que fue lo de "sociólogo del Instituto de Estudios Políticos de París" lo que me decidió. No quería una novela de ficción, por muy inspirada que estuviera en la realidad, ni un libro de chismes. Quería leer un libro sobre moda sin más. Y, aún a riesgo de encontrarme algo aburrido y pretencioso, la verdad es que los fragmentos que pueden leerse en la página Web de la editorial me animaron.
Ayer lo terminé y me ha gustado mucho. Fue escrito en el año 2002, por lo que datos como salida de Tom Ford de Gucci no constan, pero sigue siendo muy interesante el seguimiento que hace sobre todos los aspectos de la moda que, de una manera u otra, afectan a la creación de las tendencias: la creación de marcas y la evolución de algunas de ellas como Gucci, Dior y Chanel, la aparición de las primeras franquicias de la mano de Christian Dior y su evolución, la alta costura antes y ahora, las celebrities y su obvia influencia, la publicidad, las revistas femeninas, la moda en la calle, el porqué del éxito y del fracaso de algunos diseñadores, etc. Un buen repaso a la moda y a los que la consumimos.
Uno de los capítulos más interesantes es el dedicado a las leyes de las tendencias, que Erner analiza y resume en:
1.- La Ley Poiret: Todo exceso en materia de moda es signo del final. Me hizo pensar en los pitillos y los leggings.
2.- La profecía auto-realizadora: Basta que un objeto sea decretado "tendencia" por una persona habilitada para que, en efecto, se convierta en tal. Obviamente también hay clases entre las personas habilitadas para crear tendencia. Sienna Miller lo sabe.
3.- El concurso de belleza: No, no se refiere a Miss España. (¿Vistéis a Odilia? La exconcursante de Supermodelo 2006 que se picó porque en el programa de Cuatro le dijeron que era más Miss que modelo.). El "concurso de belleza" es un mecanismo descrito por Keynes, que Erner aplica al mundo de la moda, que defiende que "sabiendo que nuestro propo juicio no tiene valor, nos esforzamos por remitirnos al jucio del resto del mundo. Intentamos adaptarnos, pues, al comportamiento de la mayoría o de la media". En este juego, según decía Keynes, "ganá el que adivina mejor lo que la masa va a hacer". Nicolás Ghesquière y su colección-homenaje a Balenciaga es un ejemplo claro de esta ley.
4.- Actuar pese a la incertidumbre: Al final son las prendas básicas, el famoso fondo de armario, las que nos ayudan a salir airosos en cualquier situación. ¿A quién le ha fallado alguna vez el little black dress? Sigues las tendencias con el bolso, los pendientes o los zapatos y listo: ya vas a la moda y sin arriesgar demasiado.
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